
La retina es la capa más interna de las tres capas del globo ocular y es el tejido foto receptor.
La retina procede de una evaginación bilateral del prosencéfalo llamada vesícula óptica primaria, que tras una invaginación local se transforma en la vesícula óptica secundaria con forma de copa. Cada copa óptica permanece conectada con el cerebro mediante un tallo, el futuro nervio óptico. En el adulto, los derivados de la vesícula óptica secundaria bilaminar están formados por una capa epitelial pigmentada externa, el epitelio pigmentario, y una lámina interna, la retina neural o retina propiamente dicha, que contiene elementos semejantes a los del cerebro, por lo que puede considerarse como una parte especialmente diferenciada del sistema nervioso central.
La retina contiene diez capas paralelas (excepto la fóvea, la papila y la ora serrata) que son de fuera adentro:
• Epitelio pigmentario: Posee células pigmentarias que no son neuronas.
• Capa de las células foto receptoras: Los conos y los bastones.
• Membrana limitante externa: No es una membrana, sino uniones intercelulares del tipo zónula adherente entre las células foto receptoras y las células de Müller.
• Capa nuclear o granular externa: Está formada por los núcleos celulares de las células foto receptoras.
• Capa plexiforme externa: Es la región de conexión sináptica entre células foto receptoras, bipolares y horizontales.
• Capa nuclear o granular interna: Está formada por los núcleos celulares de las células bipolares y por los núcleos de las células horizontales y amacrinas.
• Capa plexiforme interna: Es la región del conexión sináptica entre células bipolares, amacrinas y ganglionares.
• Capa de las células ganglionares. Núcleos de células ganglionares.
• Capa de fibras del nervio óptico. axones de células ganglionares que forman el nervio óptico.
• Membrana limitante interna: Tampoco es una membrana, sino la lámina basal que separa las células de Müller.
Cirugía de Retina.
El desprendimiento de retina se produce cuando hay una lesión en la retina (desgarro), que permite el paso de líquido y desprende la retina. Cuando existe un desprendimiento de retina, se presenta una disminución de la visión muy importante, la cual es progresiva entre más tiempo haya pasado del desprendimiento, dañándose cada vez más la retina.
El tratamiento para este padecimiento es mediante cirugía, la cual puede consistir en la colocación de un cinturón de silicón alrededor del ojo (cerclaje escleral), puede tratarse mediante vitrectomía, por medio de la cual se retira el gel vítreo que tracciona la retina para que pueda aplicarse nuevamente, o se puede realizar una combinación de ambas técnicas.
Puede ser necesaria la realización de una o más cirugías, ya que la retina puede no volver a aplicarse en su lugar, en ocasiones, utilizamos aceite de silicón o gases especiales para ayudar a mantener la retina en su lugar. Aún con los procedimientos de cirugía que se utilizan para reaplicar la retina, no siempre se logra, por lo que existe el riesgo de que persista el desprendimiento de retina pudiéndose perder la visión del ojo o inclusive el mismo ojo.
Como toda cirugía, no se encuentra exenta de algún riesgo y aunque no son frecuentes, pueden presentarse complicaciones como hemorragia vítrea, redesprendimiento de retina, infecciones, aumento de la presión intraocular, descompensación de córnea o pérdida del ojo. Estas complicaciones si se llegaran a presentar, pueden provocar resultados no deseados, como son disminución de la visión o pérdida total de la visión y puede requerir alguna otra cirugía que, aunque no son frecuentes, el paciente debe estar enterado de su existencia.





